Voy a hablar de dos películas separadas por 30 años, pero que tienen más de un punto en común. Son "Torso: Violencia Carnal" ("I corpi presentano tracce di violenza carnale", de Sergio Martino, 1973) y "Alta Tensión" ("Haute Tension", de Alexandre Aja, 2003).

¿Qué tienen en común estas dos películas separadas por tanto tiempo?... Pues, la primera supone para muchos una de las principales fuentes de inspiración para el género slasher yanki de los últimos 70 y los primeros 80; la segunda es un claro homenaje a estas películas; ambas tienen personajes femeninos como protagonistas, ejemplos representativos de la imagen que se tenía de las mujeres dentro del género de terror en sus respectivas épocas; ambas son europeas (una, italiana; la otra, francesa)... Y ambas tienen una escena, de más o menos la misma duración, y en la que sucede más o menos lo mismo.

En "Torso" es el clímax, y en "Alta Tensión" el punto de partida... En ambos casos, lo mejor de la película.

Las dos escenas se vienen a resumir así: un asesino entra en una casa y acaba lenta e inexorablemente con todos los habitantes de la misma, salvo nuestra protagonista, que ha de esconderse para no caer en las manos del desalmado.

Las protagonistas de las películas: Suzy Kendall y Cécile De France... Claros representantes de las mujeres en el terror... Una, en los años 70... La otra,en el siglo XXI.

"Torso" parte de un punto de partida muy propio del cine italiano de la época, claramente inspirado en los giallos de Dario Argento: un asesino misterioso mata a jovencitas estudiantes de arte en Roma, todo salpicado por imágenes del trauma infantil que le lleva a cometer los homicidios, las cuales tienen que ver con muñecas y otros elementos típicos del giallo.

Pero, lentamente, va desmarcándose, creando un género nuevo, en el que la identidad del asesino deja de importar para que sólo nos preocupe la supervivencia de nuestra prota (Suzy Kendall). Así, Martino, sin comerlo ni beberlo, dio el pistoletazo de salida a un género típicamente americano: el slasher (está bien, el año anterior Mario Bava dirigió "Bahía de Sangre", que también influyó lo suyo... pero no le restemos méritos a Martino), que, años después, daría frutos como "La matanza de Texas", "Halloween" o "Viernes 13".

En "Alta Tensión" seguimos los pasos de Marie (Cécile de France), que debe salvar a su amiga Alexia (Maïwenn) de las garras de un perturbado, que la ha secuestrado después de asesinar a toda su familia (perro y hermanito pequeño incluidos)... Este asesino es tan depravado que es capaz de hacérsela mamar por una cabeza decapitada en uno de los momentos más desconcertantes y asquerosos del cine gore de los últimos 5 años.

Olvidémonos de sus penosos últimos 10 minutos y centrémonos en lo bueno: en "Alta Tensión", Aja hace un claros homenajes a Hooper, Carpenter y Craven (lo que le sirvió para terminar dirigiendo el remake de "Las colinas tienen ojos" de este último), y lo hace con claras influencias italianas, lo que nos remite a la película de Martino.

Las dos escenas tienen momentos calcados; la prota asiste, escondida, a como el asesino mutila el cuerpo de otro de los habitantes de la casa;el asesino revisa la habitación donde dormía la prota, que previamente ha tedido que recogerla para ocultar el hecho de que está en la casa... Pero lo más interesante no es ver dónde están las similitudes entre ambas, sino las diferencias...Y la más destacable de todas es, como vengo diciendo desde el principio, lo mucho que han cambiado los personajes femeninos en el género con todos estos años; Suzy Kendall lloriquea y se esconde, esperando a que el héroe masculino venga a salvarla, mientras que Cécile de France hace frente a la situación, periguiendo al asesino para salvar a su amiga...

Desde Sigourney Weaver y "Aliens", nada volvió a ser lo mismo.

Sergio Martino y Alexandre Aja, o cómo dos generaciones se enfrentan a los mismos elementos.

Si bien, en "Torso", esta escena es el culmen de todo lo que ha ido sucediendo en la película, en "Alta Tensión" es el comienzo... es como si una película continuara a la otra: una comienza allí donde termina la anterior.

¿Una especie de metáfora de como las nuevas generaciones toman el relevo de las anteriores?... Bueno, si queréis sacar alguna conclusión de todo esto...

En fin: dos películas similares que demuestran lo mucho que ha cambiado el género a pesar de seguir contando las mismas historias.