Mañana, oficialmente, comienza la preproducción de mi próxima peli: "Presa", una historia de terror psicológico sobre el viaje físico e interior, que emprende un hombre a través de una siniestra carretera secundaria...

Lo cierto es que tengo unas ganas locas de meterme de lleno: el rodaje del piloto de la serie Loser ("Desde entonces") no ha servido para quitarme el mono de rodar que tengo... Todo lo contrario: tengo más mono que antes...

Si pudiera empezar hoy a rodar, no lo dudaría... ¡ACCIÓN!

En fin, ya queda menos: si Dios quiere (que querrá, ya lo creo que querrá), comenzamos a rodar en septiembre... Y, a partir de mañana, comienzo a ensayar de verdad con los actores, a cerrar el equipo, a terminar la busqueda de localizaciones...

Pero eso no es todo: siento este proyecto de una forma especial... Casi como un desafio personal...

Los últimos años me han llenado de veneno, de mucha frustración... He tenido muchos problemas de salud (nada serio, pero un puto coñazo) y personales... He tenido que abandonar tres proyectos cinematográficos por diversas razones...

Todo eso se ha ido acumulando en mi interior, formando una especie de pelotita negra...

Y, en vez de coger una escopeta y liarme a tiros en el trabajo, he decidido usar esa pelotita para mejorar la película...

Mi primer proyecto más o menos serio ("El Cuervo de las Plumas Blancas") nació de una forma parecida: usé todo lo chungo que había dentro de mí (que en aquel momento era mucho) para mejorarla... Y funcionó.

"El Síndrome de Lázaro", sin embargo,nació más bien de la autocompasión, no del mal rollo...Y, aunque también funcionó, no fue lo mismo.

No me malinterpretéis, "Lázaro" es mejor que "El Cuervo", pero no me sentí tan liberado al hacerla.

Ahora me estoy purificando: estoy pasando todos los malos sentimientos a mi película, que engorda de creatividad malsana...

Yo me siento cada vez más limpio, más feliz... Y ella es cada vez más oscura, más malvada.

Sí...

UNA PELÍCULA QUE HA NACIDO PARA SER MALVADA...

Y, creédme, eso es bueno.