Dentro del fabuloso mundo de las pelis de psicópatas, nos encontramos con un más que interesante subgénero (¡un subgénero de un subgénero): las pelis de supervivencia.
La principal diferencia de estas películas es que el asesino de turno no se infiltra en el mundo de los protagonistas (adolescentes cachondos normalmente... sí, eso es igual), ya sea éste su barrio o un campamento de verano... No, en el terror de supervivencia, son las víctimas las que invaden el mundo de los asesinos y rompen su rutina, enfrentándose así, no sólo a estos, sino también a un ambiente hostil.
Otra característica (y, para mí, la más interesante) es que este sub-subgénero no vive del susto fácil (aunque recurre a él siempre que puede), sino que crea una serie de momentos de intensidad difícil de soportar, en los que alguno de los protagonistas es capturado y torturado (física y/o psicológicamente) por el asesino(s), o en el que, escondido y sin poder hacer ruido, ha de ver como desmenuzan a uno de sus amigos... Momentos mucho más efectivos que el típico:
-¿A dónde ha ido Mandy?
- No sé... Voy a buscarla y dejo que el tipo con la máscara de hockey que hay detrás de la puerta me hunda ese pedazo de machete entre los ojos.
Sí, amigos: en el terror de supervivencia SE SUFRE.
PRECEDENTES:
Como este es mi blog, yo cuento la historia de las pelis de supervivencia como me sale del pie, así que voy a empezar por sentar un par de precedentes que expusieron (vagamente) las normas que luego cuajarían de forma definitiva a mediados de los 70.
El primero sería "2000 maniacos" (1964), de Herschell Gordon Lewis.
10 años antes de la inauguración oficial del sub-subgénero, el papá del gore decidió que había que hacer una secuela de la seminal "Blood Feast", que, en el año anterior, había llevado el nudie (pelis de desnudos) un paso más allá: prescindió de la piel y nos mostró el interior (en el sentido más literal de la palabra) de las muchachas protagonistas... Así que decidió hacer un inconfeso remake de "Brigadoon" (dirigida por Vicente Minnelli en 1954), en el que los espectros de los habitantes de un pueblo sureño, masacrados en la guerra civil americana, resucitan para celebrar el centenario de su muerte... ¿Y qué mejor manera de celebrar tan magno acontecimiento que dar buena cuenta de un grupo de turistas yankis?
La peli es una comedia de lo más tonta (los turistas llegan al pueblo de los maniacos porque estos han puesto un cartel de desvio falso en la carretera... ¡como si fuera un episodio del Correcaminos), que nunca se toma demasiado en serio a sí misma... Salvo en lo que se refiere a hacer sufir a las víctimas.
De una forma primitiva e imperfecta, "2000 Maniacos" comienza a perfilar las constates que haran del terror de supervivencia lo que es...
Como curiosidad decir que la peli de Lewis ha sido remakeada hace poco por Tim Sullivan, con producción de Eli Roth y protagonismo de Robert Englund: "2001 Maniacos". Conserva el mismo tono tontorrón de la original, si bien aumenta las dosis de gore y sexo.
Y así, poco a poco, fueron pasando los 60 y llegaron los 70... Y nuestro segundo referente: "Deliverance" (1972), de John Boorman.
La peli de Boorman no suele ser incluida dentro de las antologías del cine de terror, sobre todo al prestigio (inmerecido) de su realizador (aunque está le quedó muy bien) y su espectacular de reparto de actores muy de moda en aquellos momentos... Pero yo creo que es una peli de miedo en toda regla... de las más acojonantes incluso, ya que es extremadamente realista. A mí, desde luego, JAMÁS me veréis en una barquichuela de esas por río perdido de la mano de Dios: a saber que sucio paleto desdentado anda acechando por entre los matorrales...
Y es que está puta peli me dejó pero que muy traumado, debido a una de sus escenas:
Bueno, no es está... Es la famosa escena en la que dos hillibillys violan a Ned Beatty y se disponen a mancillar la boquita de John Voight, justo cuando Burt Reynolds les salva el culo (bueno, a Ned Beatty, no...).
Su ambiente hostil y su sadismo la hacen candidata a ser la primera película oficial de nuestro sub-subgénero, pero como, a nivel general, ni siquera se la considera una peli de miedo, pues no la meteremos en el saco del terror de supervivencia... Pero sin ella, lo que vino después no hubiera sido posible.
Otra curiosidad: unos años despés, Walter Hill solto un cuasi remake (que tampoco suele ser considerado película de terror) y que, si bien no alcanza las cotas de malrollismo de "Deliverance", no es nada despreciable: "La Presa" (1981).
Y LOS QUE MÁS SE RÍEN, SON LOS QUE MEJOR LO SABEN...
Corría el año 1974, y un tejano con cara de pocos amigos, llamado Tobe Hooper, pensó que la mejor manera de llamar la atención de la industria cinematográfica era hacer una de miedo (unos años antes, a George A. Romero no le había ido demasiado mal con "La noche de los muertos vivientes"). Así que, Hooper decidió revisarse unas cuantas pelis de terror, a ver que se le ocurría... pero nada terminaba de convencerle.
Dice la leyenda que la inspiración le llegó en una ferretería, mirando la sección de las sierras mecánicas, y que, de ahí, nació la primera película del sub-sugénero que nos ocupa y LA MEJOR PELÍCULA DE TERROR DE TODOS LOS TIEMPOS (y, si no pensáis igual que yo, me importa un bledo lo que digáis): "La matanza de Texas" (1974).
La película parte de una idea bastante trillada: grupo de adolescentes-viaje-tipos raros-muerte-yasta... Pero no es su argumento lo que acojona: es su estilo documental, su crudeza y crueldad, su acojonante montaje... Todo parece tan real, que el olor de los huesos y los restos humanos, que inhundan la casa de los matarifes, parece que se escapa de la pantalla...
Pero lo peor no es que los asesinatos sean crudos y brutales (que no sangrientos, como mucha gente cree, ya que casi todo se deja a nuestra imaginación)... Lo peor es lo que le pasa a la pobre Sally (Marilyn Burns) después de que el salvaje de Leatherface (Gunnar Hansen), el asesino retrasado que lleva una máscar hecha con piel humana, haya desmenuzado (en otro golpe de crueldad) a su hermano inválido (Paul A. Partain)... Es perseguida, apuñalada, lanzada por ventanas, vejada de mil maneras y, por fin, "invitada" a cenar con la familia psicótica...
Segun Edwin Neal, que interpreta al autoestopista enloquecido, la escena en cuestión se rodó en 24 horas de seguido, con un olor nauseabundo debido al queso podrido y a los animales en formol (reales) que se descomponían por el calor: "Estuve en Vietnam y sufrí un monzón... Y eso no fue ni la mitad de jodido que rodar la puta cena" dixit.
La cena es una de las escenas cumbre de todo el cine de terror (junto con la escena de la ducha de "Psicosis"): un auténtico prodigio de montaje de imagen y sonido, que hace que tus nervios se crispen de tal modo que te quieras morir... Esta escena tendría que ser puesta en cualquier clase de cine que se precie, y no las putas escaleras de Odessa, ¡coño, ya!
El éxito de la peli fue brutal (teniendo en cuenta lo que costó)... Nadie había visto nada igual... La gente huía de los cines, aterrada, y los proyeccionistas trataban de censurar ellos mismos la película...
Pero a Hooper no le fue bien, ya que, para producir la película, creo una especie de "productora fantasma" (la Vortex) y, cuando la peli empezó a dar beneficios, se encontró con cientos de problemas legales y con que era incapaz de pagar a los actores, que terminaron demandádole (aunque, cuando ganaron el juicio, retiraron la demanda para que el bueno de Tobe no fuera a la carcel).
Nunca termino de recuperase, y ninguna de sus películas posteriores estuvo a la altura de la matanza texana...
Aunque visitó el terror de supervivencia un par de veces más (con resultados irregulares).
La primera vez fue con "Trampa mortal" (1977), en la que la acción se traslada a un ruinoso motel en medio de los pantanos de Florida, en el que su propietario (Neville Brand) se dedica a masacrar a cualquiera que sea tan idiota como para hospedarse en un sitio tan poco salubre, para después alimentar con sus restos a su mascota: un enorme caimán (que se nota demasiado que es de plástico)... No hay nada demasiado destacable en esta peli, además de su lograda atmósfera y la presencia de un primerizo Robert Englund y de un decadente Mel Ferrer.
Después regresó con otra intentona, que linda peligrosamente con la peli de psicópatas convencional: "La casa de los horrores" (1981), en la que un grupito de jóvenes se enfrenta a un padre psicótico y a su hijo mutante (y psicótico, también), dentro de la atracción de feria que estos regentan... Mucho susto fácil, hasta su última media hora, en la que Hooper muestra algo del pulso de "La matanza...", en un clímax que es una especie de remake en chiquito de la secuencia de la cena de aquella... Sin ser nada del otro mundo, mekor que la anterior (además, cualquier peli de miedo que suceda en una feria sube puntos de inmediato)... ¡Ah!, buen diseño del asesino mutante del gran Rick Baker...
Hooper andaba por ahí, algo perdido a mediados de los 80, cuando alguien, dentro de la productora con la que tenía contrato en aquel momento, tuvo una gran idea: hagamos una secuela de "La matanza de Texas"... Hooper habló con su amigo, el tambien texano L.M. Kit Carson (guionista de "Paris, Texas", de Win Wenders), para que se pusiera manos a la obra, teniendo en cuenta que no quería hacer otra vez la misma peli, sino algo completamente distinto... Y entre los dos decidieron que lo mejor era hacer una comedia negra... Esto podría haber sido una gran noticia, si no fuera que la productora con la que Hooper tenía contrato era la CANNON... CHAN, CHAN, CHAAAN (música de terror).
De modo que, debido a las presiones de los productores, "La matanza de Texas 2" (1986) se quedé en "ni chicha, ni limoná" y nunca termina de decidirse si es una peli seria o una gran parodia... En cualquier caso, tiene un buen ritmo y resulta muy agradable de ver, además de tener un par de momentos de lo más escabrosos, relacionados con cómo entiende Leatherface (Bill Johnson) las relaciones amorosas, como aquella en la que viste a su amada, la pinchadiscos Stretch (Carolinne Williams) con la piel de su noviete real, o la bizarra escena de sexo...
Por ahí anda un Dennis Hopper recien desintoxicado y pre-"Tercipelo Azul", bastante pasado de rosca, y un estupendo Bill Moseley (del que hablaremos otra vez más adelante), haciendo de Chop Top, el hermano "listo" de Leatherface . Al final, Hooper comete el error de intentar repetir la escena de la cena, pero medio lo arregla con un absurdo combate de motosierras.
Y todo volvió a quedar en calma por Texas... Hasta 1990, año en el que la New Line Cinema, a la que le empezaba a sobrar pasta gracias al tito Freddy Krueger, decidió comprarle los derechos de la peli a Hooper... Había llegado el momento de cagarla del todo.
Sí, porque la New Line quería transformar a Leatherface y su familia en una franquicia, y, para eso, hay que hacer concesiones... Una tras otra... Y el guión que se disponían a rodar, escrito por David J. Schow (abanderado del movimiento literario "Splatterpunk"), no parecía muy adecuado para hacer concesiones: Schow decidió obviar los acontecimientos de las dos partes anteriores y hacer una especie de remake (reimaginar la mitología, que dirían desde el estudio... pa que veáis que estas tonterías no son nuevas), pero trato de mantener el tono brutal y seco de la original.
Así que el muy patatero de Jeff Burr se pondría al mando de "Leatherface: la matanza de Texas 3" (1990), dejándose manipular por Robert Shaye, pope de la New Line, cambiando el guión sobre la marcha, resucitando personajes de los que ya se habían filmado sus muertes porque a Shaye le caían bien y "podrían regresar en la secuela", eliminando la violencia (no ya el gore, sino el mismo tono hostil de la historia, que es lo que hace a "La matanza de Texas" ser lo que es)... Vamos, un despropósito.
Y después, la junta de clasificaciones (la infame MPAA) termino de destruir la pelicula (o lo poco que quedaba de ella)... El propio Schow recordaba: "le preguntamos a los censores qué era lo que teníamos que cambiar para que nos dieran una R en vez de la X, y nos dijeron: TODO".
La peli es lenta, confusa, llena de "ires y venires" de los personajes que no van a ninguna parte, no hay gore, no hay sensación de agobio... No hay nada: sólo concesiones a la galería... Una matanza de Texas para aquellos a los que no les gusta "La matanza de Texas"...
Curiosidades: sale Viggo Mortensen antes de ser el rey de Gondor...
Pero aún podríamos caer más bajo... Kim Henkel, co-guionista de la original, aún poseía su parte de los derechos, así que, si quería, podía hacer su propia secuela... Y lo hizo... ¡Vaya si lo hizo!
De nuevo, todo quedó tranquilo por Texas... Podría haberse quedado así, ¿no...?
NO: resulta que a Michael "Armageddon" Bay le sobraban unos dólares y qpensó que estaría bien gastárselos en hacer un remake de "La matanza de Texas"... Y yo me preguntó: ¿por qué creyó que había necesidad?
En fin, "La matanza de Texas" (2003), de Marcus Nispel, no está nada mal... Pero, para mi gusto, es DEMASIADO BONITA... Sí todo está sucio, y hay huesos y plumas: pero parece que los HAN COLOCADO por ahí, no que los hayan dejado abandonados... Se nota que es de mentira.
Repite el director de fotografía de la original, Daniel Pearl, que ahora opta por el videoclip en vez de por el documental.
Y, para hacerlo todo aún más confuso, Bay decide que, para aprovechar el éxito de la peli, no va a hacer una secuela: VA A HACER UNA PRECUELA... Raro, raro, raro...
"La matanza de Texas: el origen" (2006), de Jonathan Liebesman, trata de arrojar luz sobre las motivaciones de la familia canibal, cosa que es totalmente inecesaria... Pero parece captar un poco mejor la atmósfera malsana del film de Hooper y resulta un poco más desagradable que la anterior... Si bien la caga rehaciendo la escena de la cena (¿es que no aprenderan nunca?).
Ninguna de las dos producciones de Bay son despreciables para nada... De hecho, son mucho mejores que la 3ª y 4ª partes de la saga original, aunque no alcanzan a ninguna de las dos acometidas de Hooper.. Tienen buen reparto (R. Lee Ermey, el sargento de "La chaqueta metálica", es especialmente memorable en ambas) y reune un buen grupo de jovencitos/as de lo más atractivos/as para ser desmenuzados (como Jessica Biel en la primera y Jordana Brewster en la segunda)...
Pero estos dos no iban a ser los únicos remakes que iba a sufrir "La matanza de Texas" por esas fechas... No señor, porque, en el mismo 2003 (si bien la peli se rodó un par de años antes y estuvo pululando de estudio en estudio, por rara), Rob Zombie (cantante del grupo White Zombie) debutó en la direccion de largometrajes (él se dirige sus propios videoclips) con un refrito de las dos primeras partes de la saga texana, más algunos toques feriales de "La casa de los horrores"... Todo un homenaje a Tobee Hooper, no del todo conseguido
"La casa de los 1000 cadáveres" es una película demasiado irregular, con demasiados efectismos visuales, pero que tiene buenos momentos de terror duro, así como unos cuantos personajes malvados de lo más delirantes y entrañables: El Capitan Spaulding (Sid Haig), Otis (Bill Moseley, que se está aficionando a hacer de psicótico repugnante) y Baby (Shery Moon Zombie, la esposa de Rob)... Tres villanos que se merecían mejor suerte que este experimentillo...
LOS AFORTUNADOS MUEREN PRIMERO...
Para acentuar más la anarquia que ya reina por doquier en mi blog, retrocedamos en el tiempo: volvamos a 1972 (el mismo año de "Deliverance")... En ese año, dos chavalines (que luego tendrían mucho que decir en el género) reciben una oferta de una cadena de distribución de cines: hacer una peli de terror... Y ellos piensan: "¿Quieren una peli de terror? Pues hagamos una en la que muera mucha gente"... Lo cierto es que en la peli en cuestión no muere mucha gente, pero lo hace de una forma muy realista. Los dos chavalines eran Sean "Viernes 13" Cunningham y Wes Craven... La película era "La última casa a la izquierda", producida por el primero y dirigida por el segundo...
En fin, en realidad no es "La última casa a la izquierda" lo que nos interesa, sino sus consecuencias...
La peli funcionó medianamente, ya que tenía la distribución asegurada, y pronto le pidieron a Craven que pensara en una secuela... Y éste tuvo una buena idea: enfrentara a la típica familia americana con una típica familia caníbal, de modo que, poco a poco, fuera surgiendo el lado brutal de los buenos y el lado bueno de los brutales, creando uno de las nuevas normas del terror de supervivencia: pelea o muere... El resultado fue "Las colinas tienen ojos" (1977).
"Las colinas..." es una peli algo más compacta que "La última casa...", menos bestia y más accesible (lo que no quiere decir que sea para todos los públicos, ya que sigue siendo muy bestia... violaciones, asesinatos a tiros y cuchilladas, raptos de bebés, cadáveres usados como cebo para atraer a los caníbales). Con todo, sigue conservando cierto estilo documental/amateur que, más que un defecto, resulta de lo más adecuado.
Pero lo más efectivo es la caracterización de los villanos, sobre todo la elección de Michael Berryman para interpretar al brutal Pluto... Berryman sufre una enfermadad congénita que le hace parecer el primo malvado de Mister Propper: acojona un huevo, principalmente porque sabes que NO es maquillaje.
A pesar que la peli no funcionó mal y que le puso en el mapa de la industria, la carrera de Craven no terminaba de despegar, y, en 1984 (un poco antes de rodar "Pesadilla en Elm Street", aunque se estrenaría un año después), se vería obligado a rodar "Las colinas tienen ojos 2ª parte"... O bueno, la mitad: porque, sin exagerar, esta secuela sólo tiene un 50% de material nuevo, ya que el resto son flashbacks de la primera... Y lo nuevo es una mierda: sin ritmo, mal rodado y montado, con personajes que murieron en la primera parte regresando como por arte de magia... Sólo una escena se salva de la quema, aquella en la que una joven ciega debe salir de la guarida de los caníbales valiéndose tan sólo del sentido del tacto...
Después de que Freddy entrara en su vida y que la saga Scream le hiciera un poco más rico, nada hacía pensar que al bueno de Wes se le iba a ocurrir ponerse a hacer remakes de sus primeras pelis (supongo que lo beneficioso que le salió el negocio a Bay con "La matanza..." le animo un pelín): pero saí fue... Y tras ver "Alta tensión", tuvo muy claro de Alexandre Aja era su hombre.
"Las colinas tienen ojos" (2006) sigue bastante fielmente el esquema de la original durante sus dos primeros actos, para alejarse al final, en un clímax mucho más exagerado... Precisamente, cuando mejor funciona es cuanto más se aleja de la peli de Craven, ya que, al subir el nivel de producción, se pierde el aspecto sucio y documental de aquella (como en el remake de "La matanza...") y todo parece demasiado "película", perdiendo parte de su fuerza (a pesar de cargar las tintas en la violencia y el gore).
Al igual que sucedió con la peli de Hooper, la de Craven también ha tenido algunos remakes no oficiales...
Cuando el gran Stan Winston (el puto amo de los efectos especiales) decidió pasarse al mundo de la producción, lo hizo con una simpática película de terror de supervivencia, que guarda no pocos parecidos con "Las colinas...": se trata de "Km. 666" (increíble título español de "Wong Turn", de nuevo: ¡Bravos y hurras!), dirigida en 2003 por Rob Schmidt... Es una peli menor, pero con un ritmo estupendo, buenas persecuciones y un par de escenas de muerte muy brutales. Además salen señoritas tan guapas como Eliza Dushku y Emmanuelle Chriqui.
Secuela directa a DVD para este año... O el que viene, que por estos lares nunca se sabe... ¿O ha salido ya?
3 BIZARRADAS 3
Como en todas partes, dentro del mundo del terror de supervivencia hay "ligeras" variaciones que le pueden alegrar a uno la tarde... Vamos a comentar tres.
Comencemos con "Trampa para turistas" (1979), de David Schmoeller, en la que un grupo de jovencitos, que buscan a uno que ha desaparecido, llegan a un extraño museo de maniquies, cuyo amable propietario, el señor Slausen (Chuck Connors) lse ofrece a ayudarles a solucianr la evería de su coche... Pronto, los chavales comienzan a cear presa de un asesino enmascarado, que los usa para crear nuevos maniquies... Hasta aquí todo bien, ¿no?... Pues hay más: porque resulta que Slausen controla a los maniquies con sus PODERES TELEPÁTICOS y/o TELEQUINESICOS (!) y que son estos los que cometen los crímenes.
¿Verdad que todo esto suena absurdo? ¡Y lo es...! Pero es que la peli tiene una atmósfera de chunguez de lo más acojonante... Y los maniquies dan muy mal rollo... Y sale Tanya Roberts.
Como curiosidad, decir que esta peli fue descaradamente plagiada por "La casa de cera" (2005), de Jaume Collet-Serra.
Además salen Elisha Cutbert (que no tiene a papá Bauer para defenderla) y Paris Hilton.
Pasemos a nuestra siguiente cosa rara del menú: "¿Quién puede matar a un niño?" (1976), de Narciso Ibáñez Serrador... La aportación patria al survival terror (sé que hay más, como "La matanza caníbal de los garrulos lisérgicos", pero, ¿para qué hablar de ellas?), es, sin lugar a dudas, una de las mejores. Una perejita de ingleses (Lewis Fiander y Prunella Ransome) están de veraneo por las costas españolas y deciden alejarse del bullicio de las fiestas locales alquilando una barquita y acercándose a la pequeña isla de Almanzora... Lo que ellos no saben es que, por motivos desconocidos, los niños de esa isla se han vuelto psicóticos y han dado cuenta de todos los adultos (siempre como si se tratara de un juego... como cuando juegan a la piñata con un señor y unas guadañas), y que ellos serán sus próximas victimas... Y si tenemos en cuenta que ella está embarazada, se nos abre todo un mundo de posibilidades terroríficas (¿se verá afectado el hijo nonato por lo que sea que ha vuelto locos a todos los críos?).
El gran Chicho le saca todo el jugo del mundo al pueblito encalado, e, incluso, se arriesga a rodar casi todas las secuencias de terror a plena luz del día... Los críos dan un mal rollo que te cagas, y estoy seguro que Stephen King la vio antes de escribir "Los chicos del maiz" (pero la nuestra es mil veces mejor que el cuento y que la peli).
Y nuestro plato fuerte de los terrores de supervivencia raritos (y de los normales también): "The Descent" (2005), de Neil Marshall... Un año después de que Sarah (Shauna MacDonald) pierda a su marido y a su hijita en un accidente de tráfico, sus amigas tratan hacerla olvidar sus desgracias llevándola a una espedición espelelógica, como solían hacer antes de la tragedia... Pero, cuando las chicas quedan atrapadas en la cueva, todos los trapos sucios saldran a la luz, poniendo la situación mucho peor de lo que ya está... Y si a eso le sumamos el hecho de que no están solas en la cueva, pues nuestras protas empiezan a estar jodidas... Sí,porque por ahí pululan unos bichos atropomórficos con muy mala leche, que se ve que tienen apetitos desmedidos (que sean monstruos y no asesinos en serie es lo que la hace diferente, porque tiene todo lo demás y muy bien).
Lo que hace a "The Descent" una de las mejores pelis de miedo de la última década es que invierte tiempo en presentar a las protagonistas, pero lo hace mientras la acción avanza, de modo que, cuando aparecen los monstruos, tú ya ni los esperas: estás demasiado preocupado porque están atrapadas en la cueva, o porque las tensiones entre ellas son insoportables... Y entonces aparecen ellos, y todo se vuelve más y más angustioso.
Se acaba de estrenar una peli de nuestro entrañable sub-subgénero, y no puedo menos que recomendarla, porque es una gran peli de terror, a pesar de no tener ni un solo hueso original en su esqueleto... que quede claro, que luego venís con: "es que eso ya lo había visto"... Ya lo has visto, pero puede que aquí esté mejor.
Se trata de "Wolf Creek" (2005), de Greg McClean: un survival australiano que recoge toda la mejor tradición del survival y la mezcla con el estilo documental de pelis como (la magnífica) "Open Water", dando de verdad la sensación de que los diálogos son improvisados y que la cámara estaba ahí por casualidad, volviendo así a los mejores momentos del género ("La matanza..." y "Las colinas...").
Tiene escenas muy inquietantes, como la persecución de coches y su escalofriante desenlace, y uno de los mejores villanos visto en una peli de miedo desde Rutger Hauer en "Carretera al infierno": una especie de paleto australiano, súper simpático y con una risa entre inquietante y ridícula, interpretado por John Jarrat... de verdad, que se queda con el show.
Deseandito estoy...

La d con la e y la n ... DEN ... la t con la r y la o .... TRO ... DENTRO ... (no puedo seguir)
Esto es mu largo, luego me lo leo. Quien dice luego dice mañana o el lunes
... no he podido esperar a luego.
Asín ke si el muchacho paleto de los hillbillies toca el banjo es "una obra maestra" ( tiritintintintin ti tiritintitntitrinti ) y si baila capoeira es una puta mierda ...
Anda, anda ...
Fans de cabin fever ... que haberlos hailos... mostraros y ayudadme en la cruzada.
Es que lo del capoeira de "Cabin Fever" es pa mear y no echar gota, joder... Aunque en mi defensa (como la peli, ¿eh?... Ejem) he de decir que no he dicho que lo de los banjos sea una obra maestra (aunque mola).
Los fans de Cabin Fever tienen cosas mucho más serias de que preocuparse que ayudarte a ti... Como, por ejemplo, esconderse y llorar.
"¿Quien Puede Matar A Un Niño?" es una gran película, con una atmósfera que te hace pasar calor y con un guión sólido y bien resuelto (y bien rodado)y con una música de Waldo de los Ríos que lo chana todo. Afortunadamente la vi en su versión original, porque por lo que me dijiste el doblaje la sitúa como lo que a los ojos de la industria fue: una peli española de los setenta. Se nota que Chicho fue nuestro Hitchcock televisivo autóctono, porque lo que más me chanó fue el final (mira que son difíciles, los finales, como el de este comentario... :D)
Y no spoilees los mejores momentos!
PD: "Iban" es con "b", César po dió...
Hay miles de millones de erratas en este post... Las iré corrigiendo.
Gracias por la info.
La secuela de "Wrong turn" ya se encuentra disponible en internet, a ver quién tiene huevos. También están preparando la secuela de "The descent", con (te cagas) la misma prota... Y la segunda del remake de las colina no vale para nada.
No tiene nada que ver con el survival, pero ya he visto el remake de "Halloween"... ya hablaremos...
A mí, con todo lo que disfruto, me parece que el género de psico killers está un poco saturado.
Muy interesante el post.
¡Qué grande es la peli de Chicho!
Echo de menos la bruja de Blair, y quizá, en cierto modo, Jeepers Screepers.
Y otra peli de Cravenq ue se llamaba "El ático del miedo", o algo asi, de unos chavales que se quedaban encerrados en la casa de sus vecinos, y la casa resultaba ser una especie de prisión de niños canívales, o algo así.
Supongo que Hostel también entrará dentro del género, pero no la he visto, así que no lo sé.
¡Ah! ¡Y te olvidas de la gran obra maestra! "Aún sé lo que hiciste el último verano", donde todos los adolescentes son enviados de viaje a una isla perdida por acertar que la capital de Brasil es... ejem... Río de Janeiro ;P
Con respecto a La matanza de Texas, ya sabes que, aunque le reconozco los méritos, no conecto con ella tanto como tú. Lo de gustarle esa clase de pelis que sacrifican el lenguaje audiovisual pa darle un rollito documental es algo que dejo para ti y pa Spielberg ;P
Pues claro que me dejo cosas... Pero "Aún sé..." (a pesar de suceder en una isla y esas cosas) es un slasher de lo más normalito (en cuanto a que no lo considero un survival).
Iba a hablar de "Jeepers Creepers" y de "Hostel", pero al final me dio pereza... Y hay otras muchas que no he metido: "Escóndete y tiembla", "Motel Hell", "Terror en el mar Egeo"...
Pero hay que saber cuando parar.
Y cómo ya dije en el post... Si no opinas como yo en cuanto a "La matanza...", no me importa tu opinión al respecto ;)
Me quedo con la de Narciso Ibañez Serrador (que supera a todas las demás con creces), y la de "The Descent", me gutó bastante esta película.
Me queda por ver Wolf Creek" y "Rogue"
Saludos!
El gran drama de Chicho es no haber hecho mas que dos peliculas. Coincidió con la década de los 80, quizás la más nefasta del cine español, y prefirió el dinero seguro de la Tv que el riesgo del cine. ¿Cuantas peliculas de terror español hay en los 80 comparadas con los 70 o 90?
Su tercera pelicula iba a llamarse "El Plazo" sobre una mujer que hace un trato con otra en un campo de concentración nazi y, despues de la guerra, el fantasma vuelve a exigirle lo que es suyo.
La presa que vi hace no mucho fue una gratísma sorpresa. Me pareció un autentico peliculón. Siempre defenderé al bueno de Walter Hill
Walter tiene muy buenos momentos... Y algunos no tan buenos.
Aunque, ciertamente, gracias "Calles de fuego", "Traición sin límite" o "El último hombre" le perdonamos cualquier cagadita que suelte.