Falleció ayer, víctima del cáncer, a los 73 años.

No es que fuera un director que me entusiasmase, pero tampoco me disgustaba; como productor destacaba más (arriesgado dentro de la comercialidad); pero era como actor cuando realmente me gustaba: siempre en secundarios, de esos que roban escenas... mítico en "Maridos y Mujeres", de Woody Allen, en "Eyes Wide Shut", de Stanley Kubrick, y, sobre todo, en "La muerte os sienta tan bien", de Robert Zemeckis.

Descanse en paz.