A finales de los 90, se produjo varias veces un extraño fenómeno: dos estudios producían simultáneamente dos películas sobre temas similares, y éstas se estrenaban casi a la vez... Llámese coincidencia u oportunismo, pero de ahí salieron dos pelis de meteoritos ("Armaggedon" y "Deep Impact"), dos pelis de volcanes ("Volcano" y "Un pueblo llamado Dante's Peak"), y dos pelis de animación con bichitos como protas ("Hormigaz" y "Bichos"). Pero no era la primera vez que se producía este fenómeno: a principios de los 80, hubo un pequeño boom de pelis de hombres lobo, y este boom tuvo su principio con dos pelis que se produjeron casi a la vez en 1981: "Aullidos" y "Un Hombre-Lobo americano en Londres".

Remontémonos a 1967... En ese año, un joven llamado John Landis (en la foto, con Gustavo y Miss Piggy, a la cual, se rumorea, le metió la mano por el culo unas cuantas veces) se encuentra en la antigua Yugoslavia, como auxiliar de producción, en el rodaje de "Los Héroes de Hoggan". Un día, después del rodaje, volviendo al hotel, el autobús tiene que pararse porque hay un entierro... no es que haya un cortejo fúnebre: es que están enterrando a un señor en la misma carretera. Resulta que ese tipo era un asesino de niños y, como marca la tradición gitana, debía ser enterrado en un cruce de caminos, para que, si le daba por volver como un Vurdalak (un vampiro), no encontrara el camino del pueblo... Landis flipa porque, en pleno siglo XX, aún haya supersticiones tan arraigadas y decide escribir un guión que hable de lo absurdo que resulta lo sobrenatural en nuestros días. El resultado es una mezcla de comedia y terror que lleva el título de "An american werewolf in London" (que remite casi directamente a títulos tan bizarros como "Yo fui un hombre lobo adolescente").

Pasan los años, y Landis debuta en la dirección (después de haber pasado de la producción a ser especialista o marionetista en "El Show de los Teleñecos"... lo que explica lo de la mano y el culo de Miss Piggy, ¿o qué se creían, mal pensados?). Lo hace en el año 1973 con, precisamente, una comedia de terror:"Scholck: el mosntruo de las bananas". Durante ese rodaje, conoce a un tipo de vital importancia para lo que vendría después: Rick Baker, un jovencito, discípulo (por correspondencia) del gran Dick Smith, que se encargó de maquillar al propio Landis como el mono criminal protagonista de la peli. Hacen buenas migas, y Landis le cuenta a Baker su proyecto soñado sobre hombres lobos. La imaginación del maquillador se dispara y comienza a pensar formas de crear la escena cumbre de la peli en cuanto a fx se refiere: una transformación de hombre a lobo, totalmente iluminada y sin trucos de montaje.

Landis comienza a mover el proyecto de estudio en estudio, pero los ejecutivos encuentran la combinación entre comedia y terror un tanto descompensada (algunos consideran la película demasiado cómica para ser de miedo... otros, demasiado terrorífica para ser una comedia). Así que Landis y Baker ven peligrar su proyecto y deciden dedicar sus energías a otras cosas, haciéndose un nombre en sus respectivos campos (Baker crea fx para películas como "Estoy Vivo", de Larry Cohen, "La Furia", de Brian de Palma, "King Kong", de John Gillermin, o "La Guerra de las Galaxias", de George Lucas... Por su parte, Landis se convertirá en el "enfat terrible" de la comedia yanki con títulos como "Made in USA", "Desmadre a la americana" o "Granujas a todo ritmo").

Rick Baker (con barba) preparando un hombre lobo.

Y entonces, cuando parece que "Un Hombre-Lobo americano en Londres" jamás se realizará, aparece el OTRO proyecto.

La productora independiente AVCO Embasy Pictures está viviendo una buena época gracias a los éxitos de "El Exterminador", de James Glickenhaus, y "La Niebla", de John Carpenter, y deciden probar suerte en el olvidado subgénero de los hombres lobo, para lo cual, se hacen con los derechos de la novela "Aullidos", de Gary Brander. Cuando el director previsto abandona el tinglado por problemas presupuestarios, entra en el juego Joe Dante (en la foto, en plan vaquero), que trae consigo a John Sayles, para reescribir el guión que ya había escrito Terence H. Winkless, y a Michael Finnell, su productor habitual.

Pero una cosa era necesaria para sacar adelante el proyecto: un técnico de fx competente (y económico)... Y aquí es dónde ambas películas comienzan a hermanarse de verdad: Rob Bottin aún tenía 21 años en 1980, pero ya había trabajado en unas cuantas pelis como maquillador dentro del equipo de, precisamente, Rick Baker. En 1978, emprendió su primer trabajo en solitario ("Piraña", dirigida por Dante) y, al haber demostrado ser capaz de hacer cosas creíbles con poquito dinero y haber trabajado antes para AVCO Embasy Pictures (en "La Niebla"), se convertía en el candidato ideal para dar vida a los hombres lobo de "Aullidos".

Rob Bottin y un amiguete.

Bottin se enfrentaba a un desafío muy grande: Dante le pidió que creara una transformación como nunca antes se había visto, así que Bottin pidió consejo a su maestro, Rick Barker, que veía que su sueño de crear el hombre lobo perfecto para su amigo John Landis jamás iba a realizarse, y le cedió a Bottin varias de las ideas de cómo pensaba él crear su transformación: un sistema de cabezas falsas que se deformaban, creando la sensación de que los huesos crecen bajo la piel... Y, en ese preciso instante, cuando Barker estaba desvelando todos sus secretos a su pupilo, recibe la llamada de John Landis: van a rodar "Un Hombre-Lobo americano en Londres" de forma independiente (a través de la productora-para-una-película Lycanthrope ltd. y PolyGram Filmed Entertainment) y la Universal la distribuirá. Barker deja inmediatamente de ayudar a Bottin (aunque su colaboración le valdría un crédito de co-productor en "Aullidos") y se lanza a preparar su propio hombre lobo, rezando por no haber hablado demasiado y que, como "Aullidos" llegará antes a los cines, su transformación aún resulte novedosa.

Ambos rodajes se realizan de forma casi simultánea, con una diferencia considerable de presupuesto (a penas un millón de dólares para Dante, mientras que landis contaba con 10), para que las películas resultantes se estrenen, en 1981 (en los EE.UU.), con un par de meses de diferencia: "Aullidos" en abril y "Un Hombre-Lobo..." en agosto.

"Aullidos" nos habla de las desgracias de Karen White (Dee Wallace Stone), una periodista de informativos que ha comenzado a recibir llamadas de un presunto asesino en serie canibal: Eddie Quist (Robert Picardo, en su primer papel en cine). En colaboración con la policia, se prepara un encuentro entre Karen y el psicótico. Este encuentro será cubierto en directo por la cadena en la que trabaja nuestra heroina, para lo cual, Karen va cableada con un micro, para estar perfectamente localizada en todo momento... pero pronto se pierde la conexión. Eddie hace ir a Karen hasta la cabina de un sex shop, donde trata de seducirla y, después, zampársela... cosa que hubiera conseguido si no es por la rápida intervención de los policias que siguen a Karen, que abaten a tiros al asesino.

Robert Picardo, en plan poco sociable...

La periodista a penas recuerda nada de lo acontecido a causa del shock, así que el doctor George Waggner (Patrick MacNee), un psicólogo colaborador habitual de la emisora en el seguimiento del caso Quist, le recomienda que se retire a "La Colonia" (una especie de campamento de retiro para gente con problemas psicológicos, regido por el doctor, situado en plena montaña). Karen, acompañada por su marido, Bill (Christopher Stone), se retira allí, tratando de recordar los que sucedió dentro de la cabina del sex shop, pero los misteriosos aullidos que se oyen por la noche no hacen otra cosa que ponerla más nerviosa e inestable aún. Por su parte, los compañeros de Karen en la emisora, Terry (Belinda Balaski) y Chris (Dennis Dugan), continúan investigando sobre el finado asesino Eddie... y sus investigaciones son realmente preocupantes: unos dibujos encontrados en su piso indican que Eddie habia estado en "La Colonia", y, lo que es peor, su cadáver ha desaparecido.

Belinda Balaski y Dennis Dugan con Dick Miller, habitual en las pelis de Joe Dante

Mientras tanto, Bill parece estar siendo seducido por Marsha (Elisabeth Brooks), una paciente de "La Colonia" que resultará ser la hermana de Eddie. Tal vez, el resto de la familia de Eddie, al igual que éste, también sufra un trastorno psicológico llamado licantropía, que les hace creer que son hombres lobo... En "La Colonia" nadie parece ser quien dice ser... ni siquiera LO QUE dice ser...

Elisabeth Brooks seduciendo

El argumento de "Un Hombre-Lobo americano en Londres" es mucho más sencillo: Jack (Griffin Dunne) y David (David Naughton) son dos jóvenes americanos que están de viaje por europa. Mientras se encuentran caminando con sus mochilas por la zona rural de Inglaterra, y como se les hace de noche, terminan en un siniestro pub en una remota aldeilla (siniestro porque responde al extraño nombre de "El cordero degollado" y está lleno de gente como Rik Mayall y Brian Glover). Tras hacer algunas preguntas impertinentes sobre el pentáculo y las velas que adornan una de las paredes del local, los muchachos reemprenden su viaje, no sin antes recibir el consejo de que tengan "cuidado con la luna". Una vez de nuevo en el camino, David y Jack se dan cuenta de que algo les sigue... y este "algo" no tarda en atacarlos, dando muerte a Jack e hiriendo a David, antes de ser abatido a tiros por los habitantes del pub.

La bestia de los páramos

Cuando David despierta, se encuentra con que está en un hospital de Londres y que los reportes dicen que él y su amigo fueron atacados por un loco furioso, a pesar de que él recuerda a un animal, algo así como un lobo muy grande. Las pesadillas que David tiene por la noche son cada vez peores, y se vuelven aún peor cuando las tiene despierto... ¿o no son pesadillas?: un día se presenta en su habitación su finado amigo Jack, diciendo que es un muerto viviente y que fueron atacados por un hombre lobo, así que tendra que penar por toda la eternidad hasta que la estirpe del lobo se extinga... Es decir que, para que Jack descanse en paz, David debe acabar con su vida, ya que fue mordido por el "atacante", y ahora él es también un licántropo que matará a sangre fría a todo el que se cruce en su camino en las noches de luna llena.

Griffin Dunne de no-muerto

Mientras David trata de autoconvencerse de que todo son alucinaciones, traba buena amistad con Alex (Jenny Agutter), una de las enfermeras del hospital, y, cuando sale del hospital y hasta que se solucionen el papeleo de se extradición, se va a vivir con ella a su apartamento, iniciando un apasionado romance. Pero, cuando llega la siguiente noche de luna llena y David despierta a la mañana siguiente, desnudo, en la jaula de los lobos en el zoo, sin recordar nada de la noche anterior, y descubre que ha habido varias muertes salvajes por la ciudad, comienza a plantearse seriamente que, tal vez, Jack no sea una alucinación y que lo que dice es real...

David está sufriendo cambios...

Si bien, como se desprende de sus argumentos, las dos películas se mueben en territorios muy diferentes dentro del género de los hombres lobo, lo cierto es que les unen otras muchas cosas. "Un Hombre-Lobo americano en Londres" es un revisitación, casi punto por punto, de las películas clásicas de hombres lobo (el héroe que es atacado que, contra su voluntad, se convierte en monstruo, acabando con los que le rodean), variando tan sólo ciertos elementos en su forma: el sentido del humor. Los personajes de la peli de Landis han visto esas películas y, realmente, flipan porque eso pueda suceder hoy en día, pero, bajo ningún concepto, se toma eso a broma: si las situaciones terroríficas resultan en algunos momentos graciosas (véase las conversaciones entre David y su amigo muerto), es porque esas situaciones SON graciosas desde su base (repasemos aquí los primeros párrafos de este mamotreto... concretamente, la anecdota sobre el entierro yugoslavo) . Por su parte, "Aullidos" se aleja de la mitología clásica que adopta Landis, ya que los hombres lobo de Dante son conscientes de su maldición, pero no lo toman como tal: mutan de forma a voluntad y utilizan las ventajas de su nuevo estado para su beneficio (el hombre lobo de Landis es, físcamente, mucho más lobo que hombre y actúa de forma instintiva, mientras que los de Dante andan a dos patas, recordando al lobo feroz de los cuentos, y son conscientes de sus actos, además de profundamente maliciosos). Pero, por otro lado, "Aullidos" comparte con "Un Hombre-Lobo americano en Londres" el sano sentido de la "autoparodia": en ésta los personajes también conocen las películas de la Universal y flipan porque lo que esta sucediendo sea real (y, a modo de chiste referencial, varios personajes llevan nombres de directores de películas de hombres lobo clásicas como Terry Fisher, Fred Francis o George Waggner).

Los hombres lobo de las dos películas ("Aullidos", arriba. "Un Hombre-Lobo americano en Londres", abajo)

Pero donde las dos películas se tocan de lleno es en sus transformaciones. Recordemos que, en ambas, se utilizaron técnicas similares, desarrolladas por Rick Baker, y tratan de ser lo más realistas posibles, pero el factor pasta inclina la balanza hacia el lado de "Un Hombre-Lobo americano en Londres" (de hecho, Baker ganó el Oscar a los efectos de maquillaje). La transformacion orquestada por Baker sucede completamente iluminada y es fluida y orgánica, mientras que la de Bottin está oculta entre las sombras (de forma muy bella y elegante, gracias a la iluminación de John Hora) y es renqueante y un poco demasiado mecánica... además, parece como si a Dante le diera tanta pena tener que deshacerse de alguno de los planos que, seguro, costaron tanto rodar, que están TODOS en el montaje, haciendo la transformación de su peli terríblemente larga y aburrida.

En cualquier caso, ninguna de las dos es una película desdeñable, ni muchísimo menos, y ambas tienen su punto (en mi caso, depende del día que prefiera una u otra) y funcionaron francamente bien en taquilla, generando secuales ("Un Hombre-Lobo americano en Paris", la de Landis, y 10 (¡!), si no me equivoco, "Aullidos" detrás del original de Dante), así como toda una moda de películas de licántropos, que comenzó ese mismo año con "Lobos Humanos".