Y FUIMOS A COMER POLLO ASADO...
El lunes terminé el montaje de "MÍ" (y hubo gran regocijo): 70 minutos de mal rollo, angustia y espacios cerrados (no es una peli larga, pero, creedme, con el nivel de intensidad que tiene, es más que suficiente)... Y ayer lo sometí a la dura prueba de enseñárselo a la actriz principal, Maya Reyes.
Maya está sola en pantalla durante el 85% del metraje, por lo tanto tira ella de la peli: todo su peso recae sobre sus hombros, su interpretación es el corazón de la película. Si ella no estaba satisfecha de su trabajo, lo cierto es que mi sensación iba a ser de fracaso total y absoluto.
Me planté en Loser Films a las 15:30 con la intención de darle un repasito al montaje antes de que Maya llegara a las 17:00... Lo primero con lo que me encuentro es con que, Gonzalo Alvarado, el director de fotografía de la peli (que, literalmente, vive en la productora), me cuenta que le ha echado un par de pelotas y ha visto el montaje de tirón, con resultados bastante positivos... sobre todo teniendo en cuenta que a Gonzalo no le gusta el guión de la película: el hecho de que a alguien que sabe que no va a conectar con la historia pueda verlo sin aburrirse es muy bueno.
Eso me infla un poco la moral y espero que Maya, cuando menos, tenga una reacción similar...
Dan las cinco y Maya llega: la siento ante el ordenador, le planto los cascos y le doy al play... Para el que no me conozca, diré que no llevo bien la presión de cuando alguien ve mis trabajos, así que empiezo a angustiarme. Primero pienso en irme a la calle y volver 70 minutos después, cuando el suplicio haya terminado, pero 70 minutos es mucho tiempo para andar subiendo y bajando la Avenida de Ciudad de Barcelona con el calor que hace, y, si me meto en un bar, la borrachera está asegurada. De modo que opto por sentarme detrás de Maya y tratar de interpretar su leguaje corporal... pero no se mueve ni un milímetro. Como Gonzalo tiene mejor posición al estar trabajando en el ordenador de al lado, le pido que me diga que cara tiene Maya:
"Está seria y con la mano tapándole la boca"
"¿Eso es bueno o malo?"
"Malo"
Gonzalo conoce mejor a Maya que yo, así que no sé si es cierto o si el muy perro trata de joderme la marrana.
Lentamente, los minutos van pasando y, por fin, la peli se acaba... Maya no se mueve, así que suelto un lastimero "ya no hay nada más..." a ver si reacciona. Maya se gira y dice: "Me ha gustado... Al final me he olvidado de que estaba viéndome a mí misma y me he asustado y me he emocionado...Me ha gustado mucho". Que alguien que ha trabajado en tu peli te diga que ha sido capaz, aunque sólo sea por unos segundos, de olvidarse de que está viendo su propio trabajo es el mayor cumplido que te pueden hacer.
Después, de camino al metro, Maya y yo hablamos con un poco más de calma (teniendo en cuenta que estábamos en Pacífico y que me subo al metro en Lavapies, más bien hablamos largo y tendido): ambos estamos orgullosos de nuestra bizarra peliculita y tenemos muchas esperanzas puestas en ella... Ahora sólo es cuestión de terminarla del todo.
Esperemos que eso no sea dentro de mucho.




javier-caspito dijo
Pero el deber cumplido, con lo que eso mola.
28 Agosto 2008 | 11:58 AM