Uno de los personajes del guión es un poli...Y los personajes de los polis son mucho más difíciles de escribir de lo que parece, principalmente, porque tenemos una imagen de las fuerzas de la ley muy influenciada por el cine americano... y nuestros polis no se parecen demasiado a los de las películas yanquis. Mi guión sucede en España, por lo tanto, mi policía es español.
Es muy fácil caer en el ridículo (de hecho, en el corto original, los policías eran lo que más gracia hacía a la gente... y no siempre de forma intencionada), así que he decidido que el poli debe ser un personaje MÍTICO, no un simple cúmulo de clichés como era originalmente.
Sé que eso puede sonar a obviedad: todos los personajes deben ser cojonudos, ¿no? Bueno, estoy hablando de un personaje tremendamente secundario (su parte del guión no está creciendo especialmente, así que sólo va a aparecer en unas pocas escenas), pero de importancia capital para desarrollar la historia. No quiero que la gente sienta que, cuando sale, lo hace sólo para hacer avanzar la trama, sino que quieran que aparezca una y otra vez... Así que tiene que ser algo más que cojonudo.
Hay que hacerle especial, que destaque... Crearle una personalidad aplastante y magnética.
Y ahí entra el problema con el que hemos empezado el post: ¿Cómo hacer que un poli español, hablando en español, en una peli española, resulte creíble y magnético en una historia que se supone más o menos seria?
Recurrir al humor puede ser la opción más evidente (véase el ejemplo del muy legendario Enrique Villén en "Crimen Ferpecto"), pero me preocupa convertirlo en un simple alivio cómico. Claro que, si te lo tomas muy en serio, explorando todos los problemas personales del personaje, puede parecer que estás haciendo una parodia de Al Pacino en "Melodía de seducción" o algo así...
Encontrar el equilibrio entre la seriedad y el humor es complicado.
Para esto está bien revisar pelis policíacas europeas y ver cómo tratan ellos a las fuerzas de la ley: por ejemplo, me gusta mucho el personaje de Michael Lonsdale en "El día del Chacal" , con ese exceso de celo y seriedad que contrasta con las largas siestas que se echa cuando el trabajo le permite ir a su casa... A pesar de eso puntos cuasi paródicos, nunca resulta un personaje ridículo. O el entrañable policía jubilado que crea Max Von Sydow en "Nohonsonno", que sufre de insomnio y mantiene largas charlas con su loro Marcelo para aclarar las ideas (lo mejor de la peli, dicho sea de paso).
En fin, que he decidido coger ciertos elementos de la personalidad de una persona que conozco muy bien y los voy a exagerar para aplicárselos al poli, a ver si esas excentricidades hacen al personaje algo más mítico (o, cuando menos, entrañable).
Y esperemos también que esa persona no se moleste mucho cuando se vea reflejada en el personaje...
Harry os pide por favor que, si se os ocurre alguna idea que me pueda ayudar a desarrollar un personaje más interesante, no os calléis.
Como decían los míticos "Siniestro Total": La familia es la célula de la sociedad moderna, aunque sea cancerígena desde la Edad de Piedra.
Y es que, mientras reviso el guión que estoy reescribiendo para convertirlo en largometraje, me he dado cuenta que ya he escrito (o he pedido que me escriban) 6 historias de terror que, en cierta manera, se inscriben dentro de un marco familiar. Relaciones paterno filiales, entre hermanos o maritales son un magnífico caldo de cultivo para situaciones terroríficas. En el caso que me ocupa ahora mismo, tengo tres tramas principales susceptibles de ser desarrolladas para convertir el guión en largometraje, y resulta que la que en origen era la menos extensa es la que más posibilidades tiene de crecer sin parecer un chicle estirado.
Ésta es, precisamente, la trama familiar.
Es curioso: puedes pasar muchísimos años conviviendo con tus padres o hermanos y, de pronto, un día te das cuenta de que a penas los conoces... y que ellos a penas te conocen a ti. Porque en la vida puedes escoger (en mayor o menor medida) a las personas con las que vas a pasar tu tiempo: amigos e, incluso, compañeros de trabajo... Pero la familia es OBLIGATORIA.
El choque, casi siempre, es inevitable.
Y es que la familia es una cosa extraña: cuando naces, te encuentras rodeado por un grupo de personas totalmente desconocidas y te obligan a convivir con ellos. Hay muchas posibilidades de que esa gente no te caiga bien.
En estas circunstancias de conflicto constante y desconfianza, si añades algún elemento externo (peligroso y/o sobrenatural, como un asesino en serie, zombies, monstruos o fantasmas), el terror puede crecer como un tumor con ganas de metastizarse. La famila puede ser el origen o el objetivo de las fuerzas del mal, pero el ambiente familiar hará que las situaciones extremas nos resulten más cercanas... Porque, de un modo u otro, todos tenemos familia.
Tras largos y duros meses de trabajo, hemos conseguido que "Mí" se oiga aceptáblemente, principalmente gracias a la implicación de Andrés de la Torre que, además de componer la excelente música de la peli (con Matías Nadal), se ha volcado en ayudar a David Nafría (el técnico de sonido) para solucionar, entre los dos, los múltiples problemas que había en el audio. Y lo han conseguido casi siempre: aún hay alguna escena que me hace torcer el gesto, pero ya son las que menos.
Sólo queda acabar la secuencia de créditos, y la película estará lista para ser mostrada... Casi dos años después de que Juanjo Ramírez y yo nos puesiéramos manos a la obra con el guión. Espero que no pasemos esa barrera que, psicológicamente, puede resultarme demoledora.
David y yo durante el rodaje... De esto hace taaaaaaanto, que ya ni me acuerdo.
Llevo varias semanas dándole vueltas a diversos argumentos nuevos para diversos guiones. La idea es escribir un guión económico para que, cuando "Mí" esté terminada, usar ésta como cebo para poder sacarlo adelante (que sea económico es para que, si no conseguimos inversores, se pueda sacar adelante con un sistema de producción similar al que he usado otras veces). El caso es que ninguno de esos argumentos nuevos cuaja: no toman la forma que deberían... Así que he decidido usar algún argumento viejo.
Voy a retomar un guión, que ya dio lugar a un cortometraje (más o menos) hace unos años, y lo voy a reescribir, añadiendo algunas subtramas y arreglando algunos problemas que tenía, hasta darle forma de largometraje. Es una historia que me gusta mucho (y que, en su momento, me costó bastante dar forma), pero el principal problema que le sacó la gente es que era demasiado confusa para la duración que tenía el corto: hacían falta más explicaciones... Y eso es justo lo que me propongo a hacer.
Claro que muchas de las personas que colaboran conmigo pensarán que esto es un paso a atrás y, si no conseguimos pasta ajena, no creo que haya manera de convencerlos de volver a rodar la misma peli con el sistema de producción habitual. Aunque, teniendo en cuenta el tiempo que ha pasado y lo mucho que he cambiado como persona y peliculero, no creo que vaya a ser, ni de lejos, la misma historia.
Bueno, tengo suficiente fé en "Mí" como para pensar que habrá alguien por ahí que, después de verla, decida que puede ser interesante ayudarme a sacar adelante otro proyecto.
No me gusta hablar aquí de política (sólo hablo de política si tengo la certeza absoluta de que no voy a acabar a hostias con mi interlocutor y si hay una cerveza de por medio para enfriar los ánimos... Y este blog no me garantiza ninguna de las dos cosas), pero es que hay cosas que le hinchan a uno las pelotas.
Nuestra estimable clase política lleva unas semanas que no hace otra cosa que tirarse pedruscos en forma de querellas criminales, investigaciones, autos judiciales o esposas mal puestas. Reclaman un trato humano: que si tal cosa es inhumana, que si hay indefensión judicial, que si los escuchan cuando no deben y se sienten humillados por un estado policial, que si los acusan sin pruebas de cosas horribles con fines electorales...
Y mientras ellos sufren tanto por sus problemas legales, Rafael Ricardi acaba de salir de la cárcel tras haber pasado allí 13 años (se dice pronto), acusado INJUSTAMENTE de violación... Durante los cuatro últimos años que estuvo en prisión, la justicia tenía pruebas de su inocencia y, aún así, no fue liberado.
Una vez exonerado y ya en la calle, cobra una pensión de poco más de 400 €, que se le acabará en enero... Una PENSIÓN, que no una indemnización: se trata de la llamada pensión de reinserción, que cobran TODOS los presos al salir de la cárcel...
Nadie le ha llamado para pedirle perdón... No hay visos de que vayan a compensarle de alguna manera por el daño que le ha hecho (a él y a su familia) la injusta justicia de este país.
Y, despés de leer esto en los periódicos, todavía tenemos que aguantar a Rajoy, Zapatero y sus amigos hablando de falsas acusaciones e injusticias... ¿No os dan ganas de iros de este puto país?
Si realmente existe alguien que lea este blog de forma regular, tal vez recuerde que existía un webserial llamado "Hienas", dirigido por Norberto Ramos, cuyos capitulitos aparecían aquí colgados de vez en cuando... Y puede que recuerde también que el serial dejo de "emitirse" a falta de dos capítulos para su espectacular conclusión.
Bueno, el motivo de que no se pudiera ver por internet el desenlace fue que Norberto había conseguido que una pequeña y prometedora distribuidora de vídeo diera distribución al invento como una peli, y que, si alguien quería saber como acaba la cosa, pues que afloje la pasta y que se compre el DVD (la peli sale directamente a la venta, que somos demasiado buenos para eso de las salas cinematográficas).
Pues sí: "Hienas, el webserial" se ha convertido en "Hienas, la película", y cualquiera de vosotros puede comprarla en vuestro punto de venta habitual a un precio más que razonable.
Tiene gracias que mi ficha de imdb tenga ya dos créditos como actor... O, más bien, tiene cojones...